Canonical prevé que los usuarios de Ubuntu a través de WSL superen a los de escritorio nativo. El crecimiento en el subsistema de Windows es muy superior.
El uso de Ubuntu dentro del Subsistema de Windows para Linux (WSL) crece a un ritmo que podría dejar atrás al Ubuntu de escritorio tradicional. Así lo asegura Jon Seager, vicepresidente de Ingeniería de Canonical, en una entrevista publicada en The Pragmatic Engineer y recuperada ahora por Windows Latest.
«Espero ver más usuarios de Ubuntu WSL que usuarios de Ubuntu 'nativo' en los próximos meses», afirma Seager. Una previsión que, de cumplirse, marcaría un hito en la historia de la distribución.
El ejecutivo de Canonical explica que el crecimiento de las cifras de WSL en el último año es «significativamente mayor» que el de los ordenadores de sobremesa con Ubuntu. Un dato que refleja el cambio de hábitos entre los desarrolladores, cada vez más acostumbrados a trabajar con herramientas de Linux sin abandonar Windows.
WSL permite ejecutar un entorno Linux completo dentro de Windows, sin necesidad de arranque dual ni de instalar una distribución en una partición propia. Los usuarios acceden a Ubuntu desde una terminal mientras mantienen Windows como sistema principal.
Según Seager, esta configuración resulta especialmente atractiva para quienes trabajan en desarrollo, aprendizaje automático e inteligencia artificial. Muchos empleadores exigen Windows, pero las herramientas de desarrollo siguen siendo de Linux, y WSL ofrece lo mejor de ambos mundos.
La apuesta de Microsoft por WSL no es nueva. En la BUILD 2016 anunció la llegada de Bash a Windows 10, y Canonical fue la primera distribución en aparecer en la Windows Store. Desde entonces, WSL ha evolucionado hasta incluir un kernel Linux completo en su segunda versión.
Los puristas de Linux siguen prefiriendo una instalación nativa, argumentando que solo así se disfruta de la experiencia completa del sistema libre. Pero el éxito de WSL demuestra que, para muchos, la comodidad pesa más que la pureza.
Detrás de esta estrategia no hay altruismo: Microsoft prefiere que los usuarios de Linux se queden dentro de Windows. Y Canonical, por su parte, gana usuarios en un terreno que antes era territorio exclusivo de los sistemas abiertos.
Para el usuario medio, la conclusión es práctica: si necesitas Linux pero tu día a día pasa por Windows, WSL es una opción cada vez más madura y con respaldo oficial. La batalla entre sistemas, al final, se libra en el terreno de la comodidad.


