lunes, 24 de agosto de 2026

Última hora

Las consolas de nueva generación podrían vender un 40% menos

Ampere Analysis prevé que PS6 y Xbox Helix vendan hasta un 38% menos que la generación actual si se lanzan a 1.000 dólares en 2028.

riky.dev
riky.dev
· 3 min de lectura

Un análisis de Ampere Analysis alerta de que PS6 y Xbox Helix podrían vender hasta un 40% menos que sus predecesoras si se lanzan a 1.000 dólares.

El mercado de las consolas de nueva generación se enfrenta a una tormenta perfecta. Según un nuevo pronóstico de la firma de análisis Ampere Analysis, las ventas combinadas de la futura consola de Sony, la PS6, y la de Microsoft, conocida internamente como Xbox Helix, podrían desplomarse hasta un 38% durante sus primeros cinco años en el mercado en comparación con la generación actual.

El motivo principal de esta caída sería el precio. Ampere estima que si ambas consolas llegan a las tiendas en 2028 con un diseño convencional y mejoras graduales, su precio rondaría los 1.000 dólares, una cifra que casi triplica el coste de lanzamiento de la generación anterior y que el sector considera una barrera psicológica difícil de superar.

La causa de esta escalada de precios hay que buscarla en el llamado 'MEMOpocalipsis', el acaparamiento de semiconductores por parte de las infraestructuras de inteligencia artificial, que ha disparado el coste de los componentes de memoria. Esta crisis de suministro está golpeando con especial dureza a la industria del videojuego, un sector extremadamente sensible a las variaciones de precio.

Y no solo caerían las ventas de consolas. Ampere advierte de que la venta de juegos y servicios también sufriría descensos de dos dígitos, y que los periféricos no esenciales, como mandos adicionales o volantes, se verían especialmente afectados por la falta de presupuesto de los jugadores.

Las tres salidas que plantea el analista

Ampere Analysis propone tres estrategias para intentar evitar el desastre, aunque todas presentan complicaciones. La primera sería retrasar el lanzamiento más allá de 2028, alargando la vida de los modelos actuales con la esperanza de que los costes de los componentes se normalicen. El problema es que no se espera una bajada de precios de las memorias hasta 2029, y un retraso penalizaría la inversión ya realizada en el desarrollo del hardware.

La segunda opción sería mantener la fecha de 2028, pero compensar el precio con mayores subvenciones al hardware, nuevos modelos de monetización y estrategias digitales más agresivas. Sin embargo, los fabricantes ya han mostrado su reticencia a seguir subvencionando el hardware, y no está claro que un precio de 1.000 dólares pudiera compensarse con la venta de servicios y juegos.

La tercera vía, la más radical, pasaría por innovar en el formato y los casos de uso, restando importancia a las mejoras gráficas y apostando por la experiencia de juego, un giro similar al que dio Nintendo con la Wii. Esta estrategia permitiría reducir costes al máximo, pero supone un cambio de rumbo difícil de asumir para las grandes compañías.

Para el jugador medio, la conclusión es clara: la próxima generación de consolas será notablemente más cara y, si los precios se disparan, podría haber menos juegos y servicios disponibles. La decisión de Sony y Microsoft sobre cómo afrontar esta encrucijada marcará el futuro inmediato del sector.

La alternativa más sencilla, según Ampere, sería una apuesta coordinada por aumentar la producción de memorias para satisfacer la demanda y abaratar los costes, aunque reconocen que es una solución difícil de implementar en una situación sin precedentes en este siglo. Mientras tanto, habrá que esperar a ver si la burbuja de la IA estalla antes de que lleguen las consolas a las tiendas.

riky.dev

Escrito por

riky.dev

Soy un friki de la tecnología desde pequeño.