Intel seguirá fabricando y vendiendo sus procesadores Raptor Lake de escritorio durante varios años más, mientras los precios de las memorias sigan disparados por el 'MEMOpocalipsis'. La compañía quiere aprovechar la demanda del socket LGA 1700 y la RAM DDR4, más económica que la DDR5.
La crisis de suministro de memorias, apodada 'MEMOpocalipsis', está cambiando las estrategias de los grandes fabricantes. Intel ha decidido mantener en el mercado sus procesadores Raptor Lake de escritorio durante varios años más, hasta que los precios de la RAM se normalicen. Así lo ha anunciado Roger Chandler, vicepresidente de la compañía, quien ha confirmado que estas CPUs seguirán siendo una parte importante de su portafolio.
La razón principal es la demanda renovada del socket LGA 1700, que sigue atrayendo compradores que prefieren (o no tienen más remedio que) usar memorias DDR4, mucho más baratas que las DDR5, cuyos precios se han disparado. Mientras tanto, el avance hacia DDR6 se ha frenado en seco.
La familia Raptor Lake incluye una enorme cantidad de modelos, desde las generaciones 13 y 14 de Intel hasta la gama alta con procesadores Core i7 'K' de multiplicador desbloqueado. Los fabricantes de placas base han lanzado modelos compatibles tanto con DDR4 como con DDR5, e incluso existen placas híbridas que admiten ambos tipos de memoria, lo que amplía las opciones para los usuarios.
Intel podría ir más lejos con el lanzamiento de los Raptor Lake Next, una tercera entrega de esta plataforma que se filtró el pasado junio. Sería un 'refrito' más, similar a los 'Refresh' de la generación 14, pero con la ventaja de mantener la compatibilidad con LGA 1700 y DDR4. Esto permitiría a Intel seguir usando un proceso de fabricación consolidado y ofrecer soporte al hardware existente sin necesidad de un cambio completo de plataforma.
Esta estrategia recuerda a la que ha seguido AMD, que recientemente amplió su plataforma AM4 y recuperó el Ryzen 7 5800X3D ante las mismas condiciones de mercado. La idea es clara: mientras las memorias sigan caras, las plataformas más antiguas siguen siendo una opción viable.
Para el usuario, esto significa que comprar un procesador Raptor Lake hoy no es una mala inversión: hay una oferta amplia, placas baratas y la posibilidad de usar DDR4, lo que abarata el conjunto. Además, si Intel lanza los Raptor Lake Next, el socket LGA 1700 tendrá todavía más vida por delante.


