Las primeras pruebas de rendimiento confirman que Onimusha Way of the Sword está muy bien optimizado. Una RTX 3060 ya permite jugar en 1080p con calidad máxima y trazado de rayos activado.
Las primeras pruebas de rendimiento de Onimusha Way of the Sword, que se publican antes de su lanzamiento el 4 de septiembre, revelan que el juego está muy bien optimizado. Según publica muycomputer.com, con una GeForce RTX 3060 de 12 GB se alcanza una media de 52 FPS en 1080p con calidad máxima y trazado de rayos al máximo.
El título, que usa el motor gráfico RE Engine, muestra unos requisitos modestos: pide como mínimo una GeForce GTX 1660 o Radeon RX 5500 XT de 8 GB, y recomienda una GeForce RTX 2060 SUPER o Radeon RX 6600 para jugar en 1080p. Los datos de rendimiento confirman que esos requisitos son realistas.
En 1440p con la misma configuración, la RTX 3060 baja a 37 FPS y la Radeon RX 6750 XT se queda en 46 FPS. Para alcanzar 60 FPS estables en esa resolución hacen falta una Radeon RX 9060 XT de 16 GB o una GeForce RTX 5060 Ti de 16 GB, aunque para ir sobrados se recomienda una Radeon RX 7900 GRE o una GeForce RTX 3080 de 12 GB, ambas con 71 FPS.
En 4K, mantener la calidad máxima exige una Radeon RX 9060 XT de 16 GB o una GeForce RTX 5060 Ti de 16 GB para lograr 30 FPS de media. Para llegar a 60 FPS en 4K se necesita una Radeon RX 9070 XT o una GeForce RTX 5070 Ti; la RTX 5090 alcanza 105 FPS y la RTX 5080 se queda en 70 FPS.
El consumo de memoria gráfica en 1080p es de unos 7,2 GB, por lo que las tarjetas con 8 GB no tendrán problemas. En 1440p puede llegar a 9 GB, y en 4K varía entre 9,2 y 10,9 GB según la tarjeta. En GPUs con más de 12 GB, la ocupación de VRAM suele ser mayor pero de forma preventiva, así que el consumo real es menor.
A nivel de CPU, el juego escala bien pero no necesita más de 6 núcleos y 12 hilos. A partir de un Ryzen 5 7600 o un Intel Core i5-12600K ya se evita un cuello de botella grave incluso con tarjetas gráficas de gama alta.

