Un solo repetidor cubre una vivienda de tres habitaciones de entre 80 y 90 metros cuadrados, mientras que las casas de más de 100 metros cuadrados y cuatro o cinco habitaciones piden un kit de dos unidades. Los obstáculos y las plantas del inmueble pueden obligar a sumar un tercer equipo.
Elegir cuántos repetidores Wi-Fi instalar en casa depende de dos factores: la superficie que hay que cubrir y los obstáculos que encuentra la señal. Según publica MuyComputer, un único repetidor es suficiente para una vivienda tradicional de tres habitaciones, es decir, un piso o una casa de entre 80 y 90 metros cuadrados.
El cálculo cambia cuando el inmueble crece. En casas de 4 o 5 habitaciones y más de 100 metros cuadrados, la opción más equilibrada es un kit de dos repetidores. Si además hay muchos obstáculos, fuentes de interferencia o la vivienda tiene dos plantas, un kit de tres unidades ofrece mejor cobertura.
Para superficies que superan los 150 metros cuadrados y más de cinco habitaciones, el kit de tres repetidores vuelve a ser la recomendación de partida, aunque la cifra final depende de los muros, las interferencias y el número de plantas. En viviendas especialmente grandes con más de dos alturas puede hacer falta más de tres repetidores.
Comprar los repetidores en kit tiene una ventaja económica: los paquetes conjuntos suelen salir más baratos que adquirir cada unidad por separado. Eso obliga a calcular las necesidades antes de pasar por caja para acertar con el formato.
Cuando las distancias son largas o los obstáculos abundan, la alternativa que plantea el fabricante FRITZ! es un kit de PLC con funciones de repetición Wi-Fi, pensado para recorridos que el repetidor convencional no cubre bien. La marca alemana ofrece además un servicio de asesoramiento técnico de preventa gratuito para valorar cada caso concreto antes de comprar.


