La versión pirateada del juego de lucha, lanzado el 6 de agosto, corre mejor que la de pago en Steam. El uso de CPU baja del 57% al 34% y los FPS suben de 45 a 60.
Marvel Tōkon: Fighting Souls, el juego de lucha basado en el universo Marvel, se ha convertido en el centro de una polémica inesperada. Apenas dos semanas después de su lanzamiento, la versión pirateada del título para PC está dando mejores resultados de rendimiento que la copia legítima adquirida en Steam o Epic Games Store.
Los jugadores que pagaron por el juego se quejan de problemas graves de rendimiento, como tasas de FPS inconsistentes, micro stuttering, cierres inesperados, fallos en los ajustes gráficos y un código online problemático. Todo ello ha generado una oleada de críticas negativas en las plataformas de distribución digital.
La situación ha provocado que la comunidad se pregunte por qué la versión pirateada funciona mejor. Un usuario que probó ambas versiones en un PC con un Intel Core i7-6700K reportó que el uso de CPU bajó de un 57% en la versión de Steam a un 34% en la versión pirateada, y que esta última se mantenía a 60 FPS con calidad media, mientras que la versión legítima apenas alcanzaba los 45 FPS con los mismos ajustes.
El origen del problema parece estar en el sistema Easy Anti-Cheat, que se combina con procesos en segundo plano vinculados al SDK de Sony PlayStation Network y al DRM del juego. Esta acumulación de software de protección está lastrando el rendimiento incluso en equipos de gama alta, un hecho que ha sido reconocido por Arc System, la desarrolladora del título.
La compañía ha prometido una solución, pero de momento la situación no ha cambiado. Mientras tanto, los jugadores que han pagado 70 euros por el juego se sienten agraviados al ver que la versión pirata, que circula sin esas protecciones, ofrece una experiencia mucho más fluida. No es de recibo que el que paga reciba un producto peor que el que se obtiene de forma ilegal.
Este caso reaviva el debate sobre la piratería en PC, un fenómeno que muchos desarrolladores denuncian, pero que en esta ocasión pone en evidencia cómo las medidas antipiratería pueden perjudicar a los usuarios legítimos. La lección para los jugadores es clara: antes de comprar, conviene esperar a las primeras valoraciones y parches, y para los desarrolladores, que lanzar un juego roto tiene consecuencias directas en la confianza de su comunidad.


