El 19 de noviembre, día del estreno de GTA VI, se perfila como un festivo no oficial: hay jugadores reservando días libres, empresas que cerrarán y hasta un batallón del Ejército de EE. UU. que ofrece permisos.
El próximo 19 de noviembre no figura en ningún calendario oficial como festivo, pero para una parte de los jugadores de Grand Theft Auto ya tiene esa consideración. A falta de casi tres meses para el lanzamiento de GTA VI, hay aficionados que están organizando sus vacaciones en torno a esa fecha, empresas que se preparan para una oleada de ausencias y una unidad militar que ha convertido el estreno en un incentivo laboral.
El caso de Bud Burruss, un ingeniero de software de 36 años, es un buen ejemplo. Ha reservado cinco días libres durante la semana anterior a Acción de Gracias, pero no para viajar: su plan es instalarse en su particular «cueva» y dedicar ese tiempo a jugar a GTA VI. Detrás hay un componente generacional: quienes disfrutaron de las entregas anteriores con más tiempo libre ahora tienen trabajos y responsabilidades, así que una buena sesión en Vice City requiere planificación.
En Burger Motorsports, una compañía californiana de componentes y preparación de automóviles, han decidido evitar el problema de raíz. Cerrarán todas sus operaciones el 19 de noviembre después de que varios empleados comunicaran su intención de tomarse el día libre para jugar. La empresa anunció la medida con humor, calificando el estreno como un acontecimiento cultural extraordinario y asegurando que la actividad se retomará cuando sus trabajadores hayan completado al menos una misión y «regresado a la realidad». Atención al cliente, pedidos, envíos e ingeniería tendrán, por tanto, una cita pendiente con Vice City.
El ejemplo más llamativo llega del Ejército de Estados Unidos. El 9th Brigade Engineer Battalion de Fort Stewart, en Georgia, ofrece un permiso especial de cuatro días coincidiendo con el lanzamiento a los soldados que renueven su contrato entre el 1 de agosto y el 14 de noviembre por un mínimo de dos años. La medida forma parte de un programa interno para mejorar la retención y la moral de la unidad, y fue diseñada teniendo en cuenta el interés que despierta el juego.
Y parece que funciona: de los 130 soldados que podían acogerse al incentivo, al menos 20 ya lo han aceptado, comprometiéndose a permanecer entre dos y seis años adicionales en servicio. No es una política general del Ejército, sino una iniciativa concreta de este batallón, que ha adaptado uno de sus incentivos habituales de renovación a algo que resulta especialmente atractivo para sus miembros. Durante cuatro días de noviembre, para algunos soldados, GTA VI se parecerá bastante a un beneficio laboral.
Que un videojuego genere esta reacción no es tan sorprendente si se mira la historia de la franquicia. Según el Wall Street Journal, GTA V generó 1.000 millones de dólares en apenas tres días cuando salió en 2013, y la saga completa se acerca a los 475 millones de juegos vendidos. A eso se suma una espera de 13 años entre entregas principales, una expectación difícil de igualar con cualquier otro lanzamiento del año. Que algunos aficionados quieran reservarse días para jugar resulta, visto así, menos extraño.
Usar vacaciones para un videojuego no tiene nada de raro: quien las tiene puede emplearlas en viajar, descansar, leer o ponerse al día con una serie. Lo curioso es cuando muchísimas personas quieren hacer lo mismo en la misma fecha, y una decisión personal se convierte en un pequeño problema de planificación para empresas y equipos. Burger Motorsports ha optado por asumirlo y cerrar; el batallón de Fort Stewart, por aprovecharlo a su favor.
Quedan casi tres meses para el estreno, así que es probable que veamos más historias similares a medida que se acerque el día. Mientras tanto, Rockstar puede presumir de algo poco habitual: su próximo juego está afectando a calendarios laborales antes siquiera de ponerse a la venta. Quizá más de un departamento de Recursos Humanos debería empezar a marcar el 19 de noviembre en rojo.


