Un juez federal da la razón a X Corp. para impedir que una startup use la marca Twitter, pero considera probable que haya abandonado 'Tweet' y el pájaro azul. La batalla legal sigue abierta.
La transformación de Twitter en X, impulsada por Elon Musk, ha llegado a los tribunales. X Corp. ha obtenido una medida cautelar que impide a Operation Bluebird, una startup que lanzó una red social bajo el nombre Twitter.now, utilizar la marca Twitter, según publica muycomputer.com. La resolución, dictada el 3 de septiembre por el juez federal Colm Connolly, obliga a X a depositar una fianza de 500.000 dólares para que la prohibición sea efectiva.
Operation Bluebird había solicitado en diciembre de 2025 el registro de las marcas Twitter y Tweet, argumentando que X las había abandonado tras el cambio de nombre. La startup llegó a lanzar su servicio con la estética azul de la antigua plataforma y mensajes como «We are bringing it back». X respondió con una demanda por infracción de marca.
El juez considera que X ha demostrado un uso comercial real de la marca Twitter, y cita como prueba que la ficha de la aplicación en el App Store comienza con la frase «Welcome to X (formerly known as Twitter)». Un responsable legal de X reconoció que esa referencia se añadió deliberadamente para que los usuarios que buscaran Twitter encontraran la plataforma. Para el tribunal, eso constituye un uso vigente de la marca.
La situación es distinta con la palabra «Tweet» y el pájaro azul. El juez estima probable que Operation Bluebird consiga demostrar que X abandonó legalmente ambas marcas, ya que no aparecen en la ficha principal de la aplicación ni en la portada de X. Las declaraciones de Musk sobre despedirse de los pájaros y retirar físicamente el logotipo también juegan en contra de X.
Operation Bluebird ha reaccionado rebautizando su servicio como Tweet.app el 4 de septiembre, aprovechando las marcas sobre las que X no obtuvo protección cautelar. La compañía lo considera una victoria parcial, aunque el caso aún está en fase provisional y no hay una sentencia definitiva sobre el abandono de esas marcas.
La resolución deja una paradoja: Musk quiso borrar Twitter, pero X ha tenido que convencer al juez de que la antigua marca sigue siendo famosa y comercialmente útil para impedir que otra empresa se quede con ella. El litigio continúa y el futuro de estas marcas aún puede cambiar.


