NVIDIA dejará de lanzar drivers Game Ready para Windows 10 a partir de noviembre, lo que afectará a los juegos y al rendimiento de las tarjetas GeForce GTX 16 y superiores. El último driver llegará en octubre.
Los jugadores que aún usan Windows 10 con una tarjeta gráfica NVIDIA GeForce GTX 16, RTX 20 o superior tienen los días contados: a partir de noviembre, la compañía dejará de lanzar nuevos drivers Game Ready para este sistema operativo. El último llegará en octubre.
Esta decisión no significa que Windows 10 quede desprotegido del todo. Microsoft ha ampliado el soporte oficial hasta el 12 de octubre de 2027, pero solo con actualizaciones de seguridad. NVIDIA, por su parte, ha confirmado en su web que seguirá publicando parches de seguridad "críticos" hasta octubre de 2029, aunque solo para vulnerabilidades graves.
El problema está en los drivers Game Ready, que no solo corrigen errores, sino que añaden optimizaciones y compatibilidad con los últimos lanzamientos. Sin ellos, los juegos nuevos pueden dar fallos, bajar de rendimiento o no activar tecnologías como el DLSS. Los efectos no son inmediatos: suelen tardar entre varios meses y más de un año en notarse.
Un caso claro es GTA VI, que llegará a PC en algún momento de 2027. Quienes sigan en Windows 10 no tendrán un driver optimizado para ese juego, lo que puede traducirse en problemas de lanzamiento o un rendimiento muy inferior al de Windows 11.
La compañía ha tenido tiempo de reconsiderar su postura, pero no lo ha hecho, y por fechas parece poco probable que cambie de opinión. Todo apunta a que veremos un éxodo de jugadores hacia Windows 11 a partir de octubre, cuando el último driver Game Ready esté disponible.
Si eres de los que piensan quedarse en Windows 10, conviene que lo sepas: tu tarjeta seguirá funcionando durante un tiempo, pero tarde o temprano tendrás que dar el salto si quieres jugar con garantías. La alternativa es asumir que los próximos lanzamientos pueden no ir bien.


