Según proyecciones internas de Intel, sus Nova Lake-S de 28 núcleos rendirían entre un 16 % y un 33 % más en juegos que el Core Ultra 9 285K.
Según publica muycomputer.com, una nueva filtración recoge proyecciones internas de Intel fechadas en agosto de 2026, que sitúan a los Nova Lake-S entre un 16 % y un 33 % por encima del Core Ultra 9 285K en juegos. Las cifras proceden del Gaming Index interno de la compañía, no de pruebas independientes.
Los documentos describen dos configuraciones de 28 núcleos. La primera, con un límite de potencia PL1 de 285 vatios, lograría un 16 % más de rendimiento. La segunda, identificada como DS y configurada a 296 vatios, subiría la ventaja hasta el 33 %. Las pruebas de referencia usan memoria DDR5-6400 y un límite de 250 vatios, mientras que los nuevos procesadores emplean DDR5-8000, por lo que la mejora no puede atribuirse solo a la arquitectura.
Otra pieza clave es la caché. Intel prepara versiones con tecnología bLLC y hasta 144 MB de caché L3 en los modelos con bloque de computación, un enfoque parecido al de los Ryzen X3D de AMD. Tener más datos cerca de los núcleos reduce los accesos a la memoria RAM, algo útil en ciertos videojuegos. Los documentos no precisan qué diferencias concretas separan la variante DS.
En rendimiento monohilo, el filtrador Haze estima un 8 % de mejora para las versiones convencionales y un 17 % para las configuraciones con bLLC. Aparte, se menciona una ganancia aproximada del 15 % asociada a Intel Advanced Performance Extensions (APX), que amplía los registros de propósito general del conjunto de instrucciones x86. Son estimaciones distintas, así que no deben sumarse.
Si se cumple el calendario filtrado, los primeros Nova Lake-S llegarían en el primer trimestre de 2027 como parte de la familia Core Ultra 400 para escritorio. Intel tendrá que competir con los Ryzen X3D, que ya han demostrado lo que aporta una caché amplia en juegos.


